Vista de Zamora desde el Duero. Foto Gonzalo Piorno.

La Agrupación Belenista “La Morana” organiza en 2018 el 56º Congreso Nacional, el segundo que acoge la capital zamorana

Queda más de un año, pero Zamora se prepara ya para recibir de nuevo a los participantes del 56º Congreso Nacional Belenista. Tras acoger el encuentro en el 2005, la cita será en esta ocasión del 11 al 14 de octubre de 2018, coincidiendo con la festividad y por lo tanto con el puente de la Virgen del Pilar.
Si viniste a Zamora entonces y has decidido repetir encontrarás la misma ciudad amistosa y paseable de siempre. Notarás algunos cambios. El más importante: si en 2005 llegaste conduciendo por la recién inaugurada autovía, ahora también podrás llegar en AVE. Te recibirá una oferta gastronómica, hotelera y monumental que, aunque ha mejorado notablemente, sigue manteniendo la esencia de la Zamora de siempre.
Aquí siguen los más de veinte monumentos románicos, considerados entre los mejor conservados de Europa, que forman una parte muy importante de la vida cotidiana de la ciudad; no sólo de cara al turismo, sino también como escenario de la celebración más importante de la ciudad: la Semana Santa. Y de todas sus celebraciones posteriores, los cultos diarios, las romerías de verano y, cómo no, los montajes belenistas en Navidad.
Los personajes históricos que algún día poblaron la ciudad, desde Viriato a Doña Urraca y El Cid… siguen teniendo un papel muy importante en la época actual y es posible que paseando por el casco antiguo, desde la Plaza Mayor hasta la Catedral y los jardines del Castillo, sientas aún la huella que dejaron.
Pero no todo es Románico en Zamora, la ciudad ha rehabilitado sus principales edificios modernistas construidos a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, esto ha permitido su inclusión en el exclusivo grupo de municipios que forman la Ruta Europea del Modernismo. Además, la mayoría de estos edificios están en el centro, conviviendo con el Románico y el resto de estilos que guarda la ciudad, lo que hace que visitarlos sea muy fácil. Entre estos edificios destaca el Teatro Ramos Carrión, que acaba de reabrir sus puertas tras un intenso proceso de rehabilitación que ha durado muchos años y que hoy en día tiene una programación muy acorde con la oferta cultural de los mejores teatros del país.
También ha mejorado considerablemente la oferta de museos de la ciudad. Imprescindible la visita al Museo Provincial, al Etnográfico, al Catedralicio y al de Semana Santa. Quizá sea la última vez que éste último se pueda visitar en mucho tiempo, ya que en breve será completamente reformado.
Si Zamora tiene una ventaja es que todas estas visitas las puedes realizar caminando, sin necesidad de coger el coche, sólo relajándote y disfrutando del paseo. Por el camino encontrarás multitud de bares y restaurantes que te ofrecerán lo mejor de la gastronomía zamorana: embutidos, vinos, legumbres, quesos, hortalizas, en Zamora hay casi de todo.
Y si quieres ir más allá de la capital, la provincia te ofrece rutas muy apetecibles por llanuras castellanas de Tierra de Campos, montañas alistanas a medio camino entre Galicia y Portugal y hasta un lago de origen glacial, el de Sanabria. Todas ellas plagadas de pueblos en los que el tiempo parece haberse detenido para que lleguen hasta nuestros días sus principales costumbres y tradiciones. Toda la provincia de Zamora es una lección de historia que poco a poco se pierde a causa de la inevitable despoblación. Cada una de estas tradiciones, cada obra de arte, cada arquitectura típica devuelve al visitante una imagen del esplendor que algún día alcanzaron algunas localidades zamoranas, como Toro o Benavente que nos transportan siempre a la época Medieval.
Pero el plato fuerte, el especial, será el programa que se está fraguando ya para el Congreso Nacional Belenista: conferencias, exposiciones, feria de artesanía, conciertos y varias sorpresas más que no te esperas. El Congreso lo organizamos desde la Agrupación Belenista La Morana, pero la ciudad entera se vuelca en él ya que la tradición belenista está actualmente y, en gran parte gracias al trabajo de la agrupación, también muy arraigada en la ciudad.
En la provincia hay multitud de representaciones artísticas del nacimiento de Jesús que resultan muy interesantes no sólo desde la tradición si no también desde el punto de vista artístico. Por poner algunos ejemplos: la Portada de la Epifanía de San Juan del Mercado (S. XII), en la que se puede observar una curiosa representación de San José durmiente, los capiteles historiados de Santo Tomé, los murales góticos de Teresa Díez ahora en la Iglesia de San Sebastián de los Caballeros de Toro o una tabla del siglo XV de Fernando Gallego en la localidad de Arcenillas.
Todo este increíble patrimonio artístico, muchas veces olvidado, tiene su complemento perfecto con la llegada de la Navidad y el desarrollo de tradiciones orales y musicales que se desarrollan en la provincia. Celebraciones y ritos festivos que duran desde la Inmaculada hasta las Candelas. Pastoradas, Corderadas, Autos de Reyes o Ramos de Navidad tienen lugar en multitud de pueblos zamoranos tal y como se celebraban en siglos pasados. Rituales que en muchos casos van de la mano con las llamadas Mascadaras de Invierno: carochos, zangarrones, tafarrones… que componen un variado mosaico que cada año atrae a miles de visitantes a la provincia.
En resumen, Zamora y la Agrupación Belenista La Morana preparan con ilusión la llegada de este 56º Congreso Nacional Belenista y esperan que los que se decidan a venir, bajen de su coche, de su autobús o de su AVE y se sientan como en casa.
¡Os esperamos en Zamora!
Zamoran itxaroten zaituztegu!
Us esperem a Zamora!
Agardámosvos en Zamora!